¿Cómo celebrar?: Signos y símbolos

¿Cómo celebrar?: Signos y símbolos

Una celebración de los sacramentos, están llenos de signos y símbolos. La pedagogía del Dios que nos salva tiene en cuenta la obra de la creación y de la cultura humana, como vemos en los acontecimientos de la Antigua Alianza y en la obra y persona de Jesús. El hombre, siendo un ser corporal y espiritual, expresa y percibe las realidades espirituales a través de signos y símbolos materiales. Y se comunica con los demás, mediante el lenguaje, gestos y acciones.

Lo mismo sucede en su relación con Dios. Dios habla al hombre a través de la creación visible. El cosmos material se presenta a la inteligencia del hombre para que vea en él a su creador (CEC 1147): “Son necios por naturaleza todos los hombres que han ignorado a Dios y no han sido capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al artífice fijándose en sus obras” (Sb 13,1). “Pues lo invisible de Dios, su eterno poder y su divinidad, son perceptibles para la inteligencia a partir de la creación del mundo a través de sus obras; de modo que son inexcusables” (Rom 1,20). La luz y la noche, el viento y el fuego, el agua y la tierra, el árbol y los frutos nos hablan de Dios, y simbolizan su grandeza y su proximidad. Y también nosotros podemos ver en estas realidades al Dios que nos santifica y nosotros le damos culto, le bendecimos y alabamos.

Lo mismo podemos decir de los signos de nuestra vida social: lavar y ungir, partir el pan y compartir la copa pueden expresar la presencia gozosa del Señor que nos perdona, que nos penetra con su Espíritu, que nos regala su Cuerpo glorioso. También en las grandes religiones de la humanidad encontramos este sentido cósmico y simbólico de los ritos religiosos.

La Liturgia de la Iglesia integra y santifica elementos de la creación y de la cultura humana y los hace signos de la gracia de la nueva creación en Jesucristo (CEC 1149).