¿Qué significa casarse por la Iglesia?

Casarse por la Iglesia es "'casarse en el Señor" - que decían los primeros cristianos - Es comenzar el matrimonio recibiendo la bendición de Dios y dispuestos a vivir siguiendo el evangelio de Jesús.

Al casarse por la Iglesia van a recibir un nuevo sacramento. Los sacramentos son momentos especiales de encuentro con Jesús resucitado, que se hace presente para darnos su gracia, su fuerza. Al celebrar los sacramentos, se realizan unos signos visibles que expresan de alguna manera algo más profundo que lo se puede ver. Cuando se bautiza a un niño, se le baña con un poco de agua. Pero hay que ver más allá de lo que ven nuestros ojos pues ese pequeño baño expresa el baño más profundo que se realiza en él, haciéndole una criatura nueva, hijo de Dios.

El amor que se prometerán ustedes ante el altar es signo del amor que Dios prometió a su pueblo. Y el amor que fielmente se irá realizando a lo largo de sus vidas, aún en medio de las dificultades, crisis y problemas, será signo, sacramento del amor que Dios nos tiene a todos, a pesar de nuestras deficiencias, y que se manifiesta claramente en Jesucristo, que entregó su vida por nosotros.

En la Biblia el amor de Dios a su pueblo se compara muchas veces al amor del Esposo y la Esposa. Este es el ideal del matrimonio cristiano: ser signo del amor de Dios, quererse de tal manera que ese amor transparente de alguna forma el amor fiel de Dios.

Mantener ese Ideal no es fácil. Hay que cuidar el amor como se cuida una planta. De ustedes depende, en gran parte, el que su amor se mantenga íntegro. ¿Cómo?

  • Buscando, por ejemplo, algún momento para orar juntos.
  • Comprometiéndose desde el principio a dialogar sobre todos los problemas o problemillas que irán apareciendo. Sabiendo que para dialogar hace falta escuchar al otro, ponerse en su piel, ser capaz de reconocer los propios errores y de perdonar cuando sea necesario.
  • Si son creyentes de verdad, participen siempre que puedan en la Eucaristía. En ella no sólo escucharán la Palabra de Dios, sino que recibirán su fuerza.

Si quieren crecer en la fe o ayudar a otros, anímense a formar parte de algún grupo de matrimonios de la parroquia. Siempre serán bien recibidos.