LITURGIA VIVA

"Además de los tiempos que tienen característica propia, quedan trenta y tres o trenta y cuatro semanas a lo largo del círculo del año en las que no se celebra un aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se conmemora el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente en los Domingos" (Normas Universales sobre el Año litúrgico y el Calendario, 43). Se le llama tiempo "durante el año" y "tiempo ordinario". Comienza el lunes siguiente al Domingo del Bautismo del Señor y se prolonga hasta el martes anterior al miércoles de Ceniza, reanudándose el lunes después del Domingo de Pentecostés, para terminar antes de las I Vísperas del Domingo I de Adviento.

El Concilio Vaticano II quiso restaurar la importancia del  "ciclo entero del misterio salvífico" para que el "propio del tiempo" sobresaliese sobre el "santoral". Como también se propuso la revalorización del Domingo como "día del Señor y núcleo y  fundamento del Año litúrgico" (SC 108). Esto es lo que pretende el tiempo "durante el año". Ante nuestros ojos se desarrollan los episodios de la vida histórica de Jesús, cada una de sus palabras, gestos o actos que tienen su culminación en la Pascua. El Año litúrgico es el "sagrado recuerdo" del Misterio de Cristo y de su obra de salvación que la Iglesia desarrolla en el "círculo del año" (SC 102).