Presencia real de Cristo en la persona del ministro

Presencia de Cristo en la persona del ministro en la celebración de la Eucaristía y en la celebración de los otros sacramentos: “Está presente en la persona del ministro, “ofreciéndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreció en la cruz”… Está presente con su virtud en los sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza” (SC 7). Se  trata de la presencia real del Señor en el ministro que actúa in persona Christi, en la celebración de la Eucaristía y de los demás sacramentos. Es un camino de profunda y seria espiritualidad para el ministro que preside la comunidad de los hermanos. Los ornamentos, el alba, la estola y la casulla, son signos sencillos a través de los cuales se nos recuerda que quien preside es el Señor. Pero el Señor presente en la persona del que preside, de ahí que ha de tener las actitudes y sentimientos del Señor. Acoger a los hermanos como el Señor los acogería. Orar al Padre como el Señor oraría. Explicar su Palabra como Él lo hacía. Adorar al Señor Resucitado y Glorioso presente en la persona que preside. Ritualismo, dicen algunos. No, profundidad teológica, maravillas que celebramos y podemos vivir y hacer vivir a nuestros hermanos. Actitud gozosa de adoración al Señor resucitado realmente presente en signos tan pobres.