III: Oramos y cantamos juntos

 

Los que acudimos a la Eucaristía, como bautizados, formamos la familia cristiana y somos invitados a celebrar los dones de Dios: su Palabra, su Eucaristía. A veces escuchamos, como en las lecturas o en la homilía. Otras veces somos invitados a ir procesionalmente hacia el altar y participar de la comunión del Cuerpo y Sangre de Jesús.

 

Hay varios momentos en la misa en que lo que hacemos es rezar y cantar juntos. Y es una de las cosas más expresivas de nuestra fe. A lo largo del día podemos rezar personalmente, por nuestra cuenta, alabando a Dios o implorando su ayuda. Aquí oramos todos juntos.

 

Aunque se puede decir que toda la misa es oración, nuestra plegaria comunitaria es particularmente expresiva:

  • cuando pedimos perdón a Dios al principio de la misa, cuando entonamos su alabanza en el Gloria,
  • cuando intercedemos por el mundo en la oración universal,
  • y cuando todos juntos recitamos o cantamos la oración que nos enseñó Jesús, el Padrenuestro.