Anuncio de las fiestas del año

El día de la Epifanía, después del evangelio (o bien en otro momento idóneo, como por ejemplo en el silencio después de la comunión), se puede proclamar el anuncio de la Pascua y de las demás fiestas del año, como indicamos a continuaciòn.

La gloria del Señor se ha manifestado en Belén
y seguirá manifestándose entre nosotros,
hasta el día de su retorno glorioso.
Por eso os anuncio con gozo, hermanos y hermanas,
que así como nos hemos alegrado en estas fiestas
de la Navidad de nuestro Señor Jesucristo,
nos alegraremos también en la gran celebración pascual
de la Resurrección de nuestro Salvador.
Así pues, recordemos que este año
la ejercitación de la Cuaresma,
que nos prepara para la Pascua,
comenzará el día 21 de febrero, miércoles de Ceniza,
y del 6 al 8 de abril celebraremos con fe el Triduo Pascual
de la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesús.
El día 8 de abril será la Pascua,
la fiesta más grande del año.
Y al cabo de cincuenta días,
como culminación de la cincuentena pascual,
el domingo 27 de mayo,
celebraremos la solemnidad de Pentecostés,
el don que Jesús resucitado hace a su Iglesia:
su Espíritu Santo.
Cada domingo nos reuniremos para celebrar la Eucaristía conmemorando la resurrección del Señor,
y veneraremos también la memoria de la Virgen en sus fiestas,
y de tantos hermanos santos y santas
que nos acompañan en nuestro camino.
Y ya al finalizar el año, el día 2 de diciembre,
iniciaremos un nuevo año litúrgico
con la celebración del domingo primero
del Adviento de nuestro Señor Jesucristo.
A él todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.