¡Vén, Señor Jesús ...!

Comenzamos otro año litúrgico, inmersos en el nuevo Plan Diocesano de Pastoral que, de forma especial y como objetivo general, nos invita a "Hacer memoria de Jesucristo Resucitado"; es decir, a destacar, ahondar y vivir, la centralidad de Jesucristo en nuestra vida y en la vida de todos los que formamos nuestra Iglesia Diocesana, no perdiendo de vista, que este curso está dedicado también a la Parroquia como comunidad que acoge, celebra y anuncia a Jesucristo. A eso quieren colaborar los materiales litúrgicos que les ofrecemos a continuación.

EL LEMA: Para este año hemos elegido: "Ven, Señor Jesús". Quizás lo tenemos más que utilizado y escuchado pero no por ello deja de tener vigencia y nos puede ayudar a la centralidad de Jesucristo. Si se ha colocado el cartel alusivo al Año de la Parroquia, que se envió con anterioridad, se puede hacer el lema indicado con recortables y pegarlo al final del cartel que tiene un espacio en blanco para ese fin.

Puede irse cambiando durante el año litúrgico.

OTRO CARTEL: Lo ha publicado la editorial San Pablo y lo podemos encontrar en las librerías diocesanas. En él se puede ver una puerta abierta y el lema elegido para este adviento. Vale la pena colocarlo en el tablón de anuncios, la parroquia o los salones parroquiales para ambientar este tiempo fuerte.

EL MATERIAL: Está compuesto por los subsidios litúrgicos para cada semana. Constan de dos partes: Una breve reflexión con algunas pistas y una oración que puede hacerse con toda la comunidad al encender las velas de Adviento. A esto se añadirán distintas celebraciones y documentos relacionados con este tiempo. En esta página se encuentra las antífonas de los salmos responsoriales de este tiempo.

EL SIGNO: Como siempre la corona del Adviento o el tronco de Jesé. También proponemos que, allí donde sea posible, además de utilizar el color litúrgico para manteles, paños de ambón, etc..., se podría colocar en un lugar visible además del lema, una puerta en la que, semanalmente, se colgase un farol encendido al estilo de la corona del Adviento, simbolizando nuestra espera. Esa misma puerta, para la misa con niños, puede dividirse en cuatro pequeñas ventanas en la que cada semana aparezca uno de los personajes del Adviento al ritmo de las lecturas.